Quemarlo todo, quemar la memoria, quemar el olvido. Sacrificar y volver a sacrificar… Andar el mismo camino una y otra y otra vez y volver a empezar siempre como si fuera la primera vez… sin recuerdo, como si el ayer no existiera. Tal parece que es el destino de la especie humana, volver a tropezar con la misma piedra y no por olvido, sino por necedad. Por eso hoy, aquí, reunidos durante dos horas recordaremos, para que no se nos olvide, de lo que somos capaces, de lo que ha sido capaz la especie humana… única en la tierra que se extermina a sí misma, a sangre fría, sin ningún pudor”
martes, 9 de junio de 2009
Quemarlo todo, quemar la memoria, quemar el olvido. Sacrificar y volver a sacrificar… Andar el mismo camino una y otra y otra vez y volver a empezar siempre como si fuera la primera vez… sin recuerdo, como si el ayer no existiera. Tal parece que es el destino de la especie humana, volver a tropezar con la misma piedra y no por olvido, sino por necedad. Por eso hoy, aquí, reunidos durante dos horas recordaremos, para que no se nos olvide, de lo que somos capaces, de lo que ha sido capaz la especie humana… única en la tierra que se extermina a sí misma, a sangre fría, sin ningún pudor”
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